Comercios tradicionales en Madrid

Aunque podemos considerar Madrid como una ciudad bastante moderna, la realidad es que aún se conservan algunos comercios tradicionales, de los que han pasado de padres a hijos a lo largo de los años. Y si estás realizando una ruta en bicicleta por la capital, seguro que te apetece pasarte aunque sea por el exterior de estos locales que han conseguido sobrevivir a lo largo de los años.

Encuadernación Lamata, S.A. (calle Paseo de la Dirección, 35)

Desde 1959 está empresa ha ofrecido a sus clientes un sistema de encuadernación que no ha cambiado desde que fuera fundada. La artesanía de sus trabajos es su principal seña de identidad y ofrece resultados de gran calidad, destacando especialmente sus acabados de piel.

Farmacia de la Reina Madre (calle Mayor, 59)

Nos encontramos ante el comercio más antiguo de la capital, que lleva abierto desde el año 1578. Se llama así porque la regente María Cristina (s. XIX) era clienta habitual del lugar. En el aspecto de su fachada podemos comprobar la esencia diseño modernista de aquella época. Merece la pena visitarla no tengamos necesidad de comprar.

Farmacia León (calle del León, 13)

Una farmacia que lleva abierta desde el siglo XVIII, y que incluso ha cedido algunos de sus elementos decorativos a museos. Destaca especialmente su caja registradora, con más de dos siglos de antigüedad, y que hoy en día lógicamente no se usa, pero sigue estando presente a modo de exposición.

Posada de la Villa (calle Cava Baja, 9)

Nos remontamos ahora al s. XVII, época en la que este establecimiento se convirtió en posada de la corte cuando se ubicó en ella el único molino de harina de Madrid. Con este motivo, a lo largo de los años han pasado por este lugar numerosos rostros destacados de la política, la cultura y el deporte, cuyos nombres están inscritos en sus sillas. Hoy en día, este restaurante ofrece una amplia carta de comidas de toda la vida como asados de cordero o cocido madrileño y es uno de los comercios más tradicionales de la capital. Un sitio excepcional para recuperar fuerzas tras un paseo en bici por Madrid.

El Botijo (calle Toledo, 35)

En principio abrió como un bazar en el que se podía encontrar de todo, aunque hoy en día es una droguería. Es cierto que su decoración ha cambiado mucho y ya apenas quedan resquicios tradicionales, pero quienes se encargan de llevar este negocio siguen siendo los hijos de los dueños.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × tres =